Opinión

¿Cuál fue el primer móvil plegable y por qué 2026 puede ser su gran momento?

Royole llegó primero, Samsung consolidó la categoría y Apple podría acelerarla. Repasamos la historia de los plegables y si ahora tienen sentido.

Evolución de los primeros móviles plegables hasta los modelos modernos
APPLE

Los móviles plegables llevan años prometiendo sustituir al teléfono tradicional, pero 2026 puede ser la primera vez que esa idea deje de parecer una demostración tecnológica. Samsung ya ha refinado varias generaciones, Google y Honor compiten con modelos cada vez más delgados, Huawei explora formatos triples y Xiaomi prepara un nuevo Fold. A todo ello se suma la posibilidad de que Apple presente su primer iPhone plegable durante la keynote del 9 de septiembre.

La sensación es que todos llegan ahora a la misma fiesta. En realidad, empezó hace casi ocho años, con un fabricante que muchos usuarios ni siquiera recuerdan. La pregunta no es solo quién llegó primero, sino quién consiguió que el formato sobreviviera y si, por fin, sus ventajas compensan el precio, el peso y la complejidad.

El primer móvil plegable no fue Samsung

Antes de los modelos comerciales hubo numerosos conceptos. Nokia mostró Morph en 2008; Samsung enseñó pantallas OLED flexibles bajo la marca Youm en 2013; y ZTE lanzó en 2017 el Axon M, un teléfono con dos paneles separados unidos por una bisagra. Este último podía plegarse, pero no utilizaba una única pantalla flexible continua.

El título de primer smartphone comercial con pantalla OLED flexible corresponde generalmente al Royole FlexPai. La compañía china lo presentó el 31 de octubre de 2018. Abierto ofrecía una pantalla de 7,8 pulgadas y, al plegarse hacia fuera, dejaba parte del panel expuesto a ambos lados.

Fue primero, pero no marcó el diseño que terminaría dominando. Era grueso, el software estaba poco adaptado y la pantalla exterior quedaba vulnerable. Su importancia fue histórica: demostró que un dispositivo flexible podía venderse. Su influencia comercial, en cambio, quedó muy lejos de la que Samsung ejercería unos meses después.

Samsung llegó después y creó la categoría

Samsung presentó el Galaxy Fold en febrero de 2019 con una idea que sigue definiendo a muchos plegables actuales: una pantalla exterior para las tareas rápidas y otra interior, protegida al cerrar el dispositivo, que lo convierte en una pequeña tableta.

El estreno estuvo cerca de convertirse en un fracaso. Varias unidades de prensa sufrieron problemas de pantalla y bisagra; algunos usuarios retiraron una capa protectora que parecía un plástico convencional. Samsung retrasó el lanzamiento y modificó el diseño antes de ponerlo a la venta.

Aquel tropiezo terminó siendo parte del aprendizaje. El Galaxy Z Fold2 corrigió buena parte de la sensación de prototipo. Después llegaron resistencia al agua, mejores bisagras, cuerpos más delgados, pantallas exteriores más útiles y software adaptado a la multitarea. En paralelo, los Galaxy Z Flip demostraron que plegar también podía servir para reducir el tamaño de un móvil convencional, no solo para convertirlo en tableta.

Samsung no inventó el primer modelo comercial, pero sí hizo algo más difícil: mantener una generación anual, asumir reparaciones y garantías, convencer a desarrolladores y normalizar el formato en tiendas de todo el mundo.

Quién continuó la trayectoria

Fabricante Primer paso relevante Qué aportó a la categoría
Royole FlexPai, 2018 Primer plegable comercial con OLED flexible
Samsung Galaxy Fold, 2019 Continuidad global, formato libro y gama Flip
Huawei Mate X, 2019 Diseños delgados, plegado exterior y después formato triple
Motorola Razr, 2019 Recuperó la concha vertical con una pantalla flexible
Xiaomi Mi MIX Fold, 2021 Competencia en cámaras, grosor y bisagras, inicialmente centrada en China
OPPO y Honor Find N, 2021; Magic V, 2022 Proporciones más cómodas y reducción de peso y grosor
Google Pixel Fold, 2023 Impulso a Android, aplicaciones adaptadas y experiencia Pixel

Huawei fue el rival más temprano de Samsung y ha seguido experimentando hasta el Mate XT de doble bisagra. Motorola convirtió la nostalgia del Razr en una familia de concha moderna. OPPO y Honor presionaron con formatos más bajos, bisagras compactas y diseños que, cerrados, se parecen más a un móvil normal.

Google llegó más tarde, pero su participación tenía una relevancia distinta: la empresa responsable de Android podía mejorar el soporte para pantallas cambiantes, continuidad entre paneles y aplicaciones de dos columnas. Esa base beneficia también a fabricantes rivales.

Xiaomi no se une ahora: regresa con una apuesta más ambiciosa

Decir que Xiaomi acaba de entrar en los plegables sería ignorar el Mi MIX Fold de 2021. Después llegaron MIX Fold 2, MIX Fold 3 y nuevas generaciones, además del MIX Flip. El problema para el público español ha sido otro: varios modelos tipo libro se concentraron en China y no construyeron una presencia global comparable a Samsung.

El nuevo Xiaomi 18 Fold está confirmado para un evento en China el 7 de septiembre. Xiaomi ya ha mostrado su diseño y ha confirmado el procesador XRing O3; Reuters también ha informado de que utilizará memoria LPDDR6 de CXMT. Otros detalles sobre cámaras, precio o disponibilidad internacional deben seguir tratándose con cautela hasta la presentación.

Su proximidad con la keynote de Apple no parece casual. Presentarlo dos días antes permite a Xiaomi reivindicar experiencia y tecnología propia justo cuando toda la atención se dirige al posible iPhone plegable.

Apple puede cambiar el mercado sin haber inventado nada

Apple ha confirmado una keynote para el 9 de septiembre. Numerosos informes sitúan allí su primer iPhone plegable, descrito alternativamente como iPhone Fold o iPhone Ultra. Sin embargo, antes del evento esos nombres, su precio y sus características no son oficiales.

Si se presenta, Apple llegará casi ocho años después del FlexPai y siete después del Galaxy Fold. Eso no significa que su entrada sea irrelevante. La compañía puede aportar una base enorme de usuarios, tiendas, accesorios, soporte prolongado y desarrolladores capaces de adaptar aplicaciones. También puede validar el formato ante personas que hasta ahora lo consideraban una rareza de Android.

La entrada de Apple no solucionará automáticamente el pliegue de la pantalla, las reparaciones costosas ni el precio. Tampoco convertirá todas las aplicaciones en experiencias de tableta. Su efecto más importante puede ser comercial: aumentar la escala, atraer inversión y obligar a los fabricantes a explicar mejor para qué sirve una pantalla interior.

¿Es 2026 el momento de los plegables?

Hay señales que apuntan a un cambio. IDC prevé crecimiento para los plegables en un año especialmente difícil para el conjunto de los smartphones. Counterpoint calcula que los modelos tipo libro representarán alrededor del 65 % de los plegables vendidos en 2026, frente al 52 % de 2025. Omdia espera que el mercado supere los 22 millones de unidades este año y alcance 36 millones en 2028.

Son cifras de crecimiento, no de adopción masiva. Incluso decenas de millones de plegables representan una porción pequeña frente a más de mil millones de smartphones. El formato continúa condicionado por precios elevados, pantallas interiores más delicadas, reparaciones caras y compromisos en cámara, batería o grosor.

La diferencia respecto a 2019 es que ya no se compra únicamente la novedad. Los modelos tipo libro permiten leer, editar documentos, comparar información, utilizar dos aplicaciones y disfrutar de vídeo o juegos en una pantalla grande que cabe en el bolsillo. Los modelos de concha ofrecen un móvil completo que ocupa menos espacio. La utilidad existe; lo que cada usuario debe decidir es si la aprovecha lo suficiente para pagar el sobreprecio.

Qué falta para que sean realmente mayoritarios

  • Precios más cercanos a los móviles prémium tradicionales. Mientras un modelo tipo libro cueste como un teléfono y una tableta juntos, seguirá siendo aspiracional.
  • Menos miedo a la reparación. Garantías claras, repuestos y costes razonables importan más que otra décima de milímetro.
  • Pantallas exteriores normales. Cerrado debe funcionar como un buen smartphone, sin obligar a abrirlo constantemente.
  • Aplicaciones que aprovechen el espacio. Agrandar una interfaz no basta; la pantalla interior debe permitir hacer algo mejor.
  • Menos sacrificios. El comprador no debería renunciar a la mejor cámara o batería de la marca después de pagar más.

Veredicto: 2026 es un punto de inflexión, no la adopción definitiva

Royole fue primero. Samsung convirtió el experimento en una categoría. Huawei, Motorola, Xiaomi, OPPO, Honor y Google ampliaron las formas de plegar y obligaron a mejorar hardware y software. Apple puede ser el siguiente gran acelerador, pero todavía debe presentar un producto real.

Este sí parece el momento en que los plegables dejan de ser una curiosidad para convertirse en una alternativa prémium reconocible. Aún no es el momento en que sustituyen al móvil tradicional para todo el mundo. La tendencia está consolidándose; la compra solo compensa cuando el formato aporta una utilidad cotidiana que justifique sus sacrificios.

Transparencia

Fuentes y referencias

Tu criterio cuenta ¿Qué te ha parecido?
Una reacción. Sin registro.
Roger
Sobre el autor

Roger

Soy Roger, Digital Category Manager con más de 10 años de experiencia en tecnología, Smartphones, IA y optimización del día a día. Comparto lo que aprendo, lo que pruebo y mi visión de la tecnología.

3 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información sobre privacidad: utilizaremos los datos que facilites para publicar, gestionar y moderar tu comentario, así como para prevenir spam y usos abusivos. Puedes consultar quién es el responsable del tratamiento, las bases jurídicas, los plazos de conservación y cómo ejercer tus derechos en nuestra Política de Privacidad.