Samsung ya ha presentado oficialmente el Galaxy S26 FE y, después de revisar su ficha técnica frente al Galaxy S25 FE, la primera conclusión es bastante clara: el nuevo modelo cambia menos de lo que cabría esperar. No hay una batería mayor, una pantalla mejor ni un sistema de cámaras completamente renovado. El salto se concentra en el procesador, el software y algunas funciones de inteligencia artificial y vídeo.
Eso no convierte al S26 FE en un mal móvil. El problema es otro: el Galaxy S25 FE parte de una base casi idéntica y, tras un año en el mercado, previsiblemente será más fácil encontrarlo rebajado. Por eso, la decisión dependerá mucho más del precio que de la ficha técnica.
Galaxy S26 FE frente al S25 FE: tabla comparativa
| Característica | Galaxy S26 FE | Galaxy S25 FE |
|---|---|---|
| Pantalla | 6,7 pulgadas Dynamic AMOLED 2X, FHD+, 60/120 Hz, 1.900 nits | 6,7 pulgadas Dynamic AMOLED 2X, FHD+, 60/120 Hz, 1.900 nits |
| Procesador | Exynos 2500 (3 nm) | Exynos 2400 (4 nm) |
| Memoria y almacenamiento | 8 GB + 128/256/512 GB | 8 GB + 128/256/512 GB |
| Cámara principal | 50 MP, f/1.8, OIS | 50 MP, f/1.8, OIS |
| Ultra gran angular | 12 MP, f/2.2, 123º | 12 MP, f/2.2, 123º |
| Teleobjetivo | 8 MP, zoom óptico 3x, OIS | 8 MP, zoom óptico 3x, OIS |
| Cámara frontal | 12 MP, campo de visión de 85º | 12 MP, campo de visión de 80º |
| Batería | 4.900 mAh | 4.900 mAh |
| Carga | 45 W por cable, 15 W inalámbrica | 45 W por cable, 15 W inalámbrica |
| Software de lanzamiento | Android 17 y One UI 9 | Android 16 y One UI 8 |
| Actualizaciones | 7 generaciones de Android y 7 años de seguridad | 7 generaciones de Android y 7 años de seguridad |
| Dimensiones y peso | 161,6 × 76,9 × 7,4 mm; 193 g | 161,3 × 76,6 × 7,4 mm; 190 g |
| Protección | IP68 y Gorilla Glass Victus+ | IP68 y Gorilla Glass Victus+ |
Comparativa basada en las especificaciones oficiales publicadas por Samsung. Algunas funciones pueden variar según el mercado, el idioma o la cuenta.
El Exynos 2500 es el cambio de hardware más importante
El Galaxy S26 FE sustituye el Exynos 2400 de 4 nanómetros por el Exynos 2500 de 3 nanómetros. Sobre el papel, debería aportar más rendimiento y una NPU más preparada para las nuevas funciones de inteligencia artificial. También puede mejorar la eficiencia, aunque no conviene prometer una autonomía superior antes de disponer de pruebas independientes.
Para un comprador nuevo, tener el chip más reciente es una ventaja razonable. Para alguien que ya utiliza un Galaxy S25 FE, no parece un motivo suficiente para cambiar: ese teléfono ya ofrece potencia de sobra para las tareas habituales y mantiene un soporte de software prolongado.
Samsung mantiene exactamente la misma base en pantalla, batería y cámaras
Aquí es donde el relevo resulta menos convincente. Ambos modelos utilizan una pantalla AMOLED de 6,7 pulgadas con resolución FHD+ y hasta 120 Hz. También comparten una batería de 4.900 mAh, carga por cable de 45 W y carga inalámbrica de 15 W.
En fotografía, Samsung conserva el conjunto de 50 MP en la cámara principal, 12 MP en el ultra gran angular y 8 MP en el teleobjetivo con zoom óptico 3x. La cámara frontal sigue siendo de 12 MP; el único cambio tangible es que pasa de un campo de visión de 80 a 85 grados, algo útil para incluir a más personas en un selfie, pero claramente menor.
Samsung habla de mejoras en Nightography y en el procesamiento de imagen. Es posible que el nuevo chip produzca resultados algo mejores, especialmente de noche o en vídeo, pero no estamos ante una renovación de sensores. La calidad real habrá que comprobarla en comparativas tomadas en las mismas condiciones.
One UI 9 y la IA son el verdadero argumento del Galaxy S26 FE
El S26 FE llega de fábrica con Android 17 y One UI 9, mientras que el S25 FE se estrenó con Android 16 y One UI 8. Esa generación adicional de partida significa que el nuevo modelo debería terminar su ciclo con una versión de Android posterior.
También incorpora funciones como My FanCam, que sigue a una persona dentro de un vídeo; Horizontal Lock para mantener nivelada la grabación; un Audio Eraser capaz de actuar sobre contenidos de terceros; nuevas tarjetas personalizadas en Now Brief y las sugerencias contextuales de Now Nudge.
Son añadidos interesantes, especialmente si grabas mucho vídeo o utilizas los servicios de Samsung. Sin embargo, parte de esta propuesta depende del software y algunas funciones podrían llegar posteriormente a otros Galaxy compatibles. Además, herramientas como Gemini Omni requieren una suscripción compatible a Google AI Pro una vez finalizada la promoción incluida.
¿Merece la pena pasar del Galaxy S25 FE al S26 FE?
No lo recomendaría. El salto de procesador y el año adicional de soporte no compensan sustituir un teléfono que mantiene la misma pantalla, batería, carga, memoria y cámaras traseras. Salvo que una función concreta de One UI 9 sea imprescindible o que el S25 FE tenga algún problema, lo sensato es conservarlo.
La respuesta cambia si vienes de un Galaxy S21 FE, un S22 o un móvil de gama media con varios años. En ese caso sí encontrarás una pantalla más brillante, mejor autonomía, cámaras más versátiles y un soporte mucho más largo. Pero esa mejora procede del conjunto, no de una gran revolución frente al modelo de 2025.
¿Cuál comprar si tienes que elegir entre los dos?
Samsung todavía no ha publicado un PVR oficial para España del Galaxy S26 FE. El Galaxy S25 FE se lanzó aquí por 759 euros con 128 GB, 819 euros con 256 GB y 939 euros con 512 GB, pero su precio real en tiendas puede ser ahora inferior.
Mi criterio sería sencillo: si la diferencia entre ambos con la misma capacidad es inferior a unos 100 euros, elegiría el Galaxy S26 FE por su procesador más reciente, el año adicional de soporte y el software de partida. Si el S25 FE cuesta entre 150 y 200 euros menos, me parece la compra más inteligente, porque la experiencia diaria será muy parecida.
También conviene comparar el S26 FE con los descuentos del Galaxy S26 y el S26+, no solo con su predecesor. La familia FE pierde sentido cuando se acerca demasiado al precio de un modelo superior con más rendimiento, más memoria o mejores cámaras.
Mi conclusión: una renovación demasiado conservadora
El Galaxy S26 FE mejora donde era fácil hacerlo en procesador y software. Pero deja intactas casi todas las piezas que el usuario nota al utilizar el teléfono. Incluso es ligeramente más grande y pesa tres gramos más que el S25 FE.
Como móvil nuevo puede ser una opción equilibrada, especialmente por los siete años de soporte. Como actualización desde el S25 FE, no merece la pena. Y como compra frente al modelo anterior, su recomendación queda condicionada por una cifra que Samsung España todavía debe confirmar: el precio.



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