El Galaxy Z Fold 8 no es el plegable de Samsung con el sistema fotográfico más ambicioso, pero eso no significa que no pueda hacer muy buenas fotos. Su cámara principal es de 50 MP con apertura f/1.8 y está acompañada por un ultra gran angular también de 50 MP con apertura f/1.9. No incorpora teleobjetivo, así que aquí es especialmente importante saber qué cámara utilizar y evitar depender demasiado del zoom digital.
Para la mayoría de fotografías utilizaría directamente la cámara principal en 1x. Es la opción más equilibrada para conseguir detalle, buen rango dinámico y mejores resultados cuando empieza a faltar luz. El modo de 50 MP puede ser interesante en exteriores y escenas bien iluminadas donde queramos conservar mucho detalle para recortar posteriormente, pero no lo dejaría activado siempre. En fotografía móvil, más megapíxeles no significan automáticamente una fotografía mejor, y en situaciones complicadas normalmente prefiero dejar que el procesamiento automático de Samsung haga su trabajo.
Aprovecha el formato Fold para hacer fotos diferentes
El ultra gran angular tiene mucho sentido en paisajes, arquitectura o fotografías de grupo, pero intentaría no colocar personas demasiado cerca de los bordes porque la perspectiva puede deformarlas. Y como el Fold 8 no tiene teleobjetivo dedicado, evitaría abusar del zoom. Si necesitamos acercarnos, siempre que sea posible merece más la pena movernos físicamente o hacer una fotografía con la cámara principal y recortarla después.
Una de las ventajas reales de un plegable está precisamente en sus pantallas. Los Galaxy Z Fold permiten utilizar la pantalla exterior como vista previa mientras hacemos una fotografía, algo especialmente útil cuando fotografiamos a otra persona porque puede comprobar directamente cómo está quedando el encuadre. También podemos utilizar las cámaras traseras para hacernos un selfie mientras utilizamos la pantalla exterior como visor. En un Fold tiene mucho más sentido aprovechar la cámara principal de 50 MP para un selfie importante que conformarnos siempre con la cámara frontal de 10 MP.
Samsung también incorpora en el Fold 8 My FanCam, una herramienta que aprovecha Galaxy AI para seguir a una persona dentro de una grabación, mantenerla centrada y permitir después generar diferentes encuadres desde la Galería. Es especialmente útil para conciertos, deporte o situaciones donde el sujeto está moviéndose y no siempre conseguimos mantenerlo exactamente donde queremos durante la grabación.
Mi consejo para conseguir mejores fotos
Más que cambiar constantemente ajustes, creo que con el Galaxy Z Fold 8 funciona mejor seguir unas reglas sencillas. Utilizaría 1x siempre que pueda, reservaría el ultra gran angular para escenas realmente amplias y evitaría el zoom digital agresivo. Cuando haya poca luz, buscaría estabilidad y dejaría trabajar al modo Noche en lugar de intentar conseguir la fotografía demasiado rápido.
También merece la pena tocar sobre el sujeto antes de disparar para fijar bien el enfoque y ajustar ligeramente la exposición si vemos que las zonas iluminadas están quemándose. Son pequeños gestos que suelen mejorar mucho más una fotografía que activar continuamente modos diferentes.
Mi recomendación final sería precisamente no obsesionarse con los 50 MP. La mejor cámara del Fold 8 es la principal utilizada en automático y con un buen encuadre. Después podemos aprovechar las posibilidades propias de un plegable —vista previa exterior, selfies con las cámaras traseras y la gran pantalla para revisar la fotografía— para conseguir algo que un smartphone tradicional no ofrece de la misma manera.
El Galaxy Z Fold 8 quizá no sea el teléfono que elegiría únicamente por su cámara, pero sí puede convertirse en una herramienta fotográfica muy interesante si aprovechamos correctamente lo que hace diferente a su formato.